LABERINTO DE PIEDRAS (1990…)

Un laberinto es una construcción, normalmente hecha al aire libre, de pasillos delimitados por altas paredes que marcan recorridos intrincados y complicados que surgen al paso del visitante para llegar a una meta que es el centro del laberinto.

Habitualmente para la construcción de los caminos laberínticos se utilizan vallas vegetales hechas con boj, laurel o ciprés. También podemos encontrarnos hechos con piedras, de más atrevidos construidos con cristales y espejos con la dificultad añadida de la transparencia entre pasillos. De hecho, cualquier material que pueda separar un pasillo de otro sirve. Incluso se han realizado laberintos con balas de paja.

El simbolismo del laberinto es múltiple: desde un viaje ya sea espiritual o intelectual, o la superación de desafíos y obstáculos a los que nos afrontamos en la vida, o incluso una transformación y renacimiento. Cuando se llega al corazón del laberinto después de muchas angustias y dificultades orientativas se da una paradoja, ahora hay que buscar el camino de salida. De nuevo el caminante debe superar enrevesados ​​caminos llenos de engaños visuales para acabar logrando el reto del laberinto.

Laberinto de piedras no quiere mostrar una colección de laberintos al uso haciendo una suerte de catálogo. Sencillamente pretende engañar al espectador enredarle la percepción espacial de las imágenes, lo que en francés se denomina «trompe-l’œil» -engañar al ojo-. No son construcciones laberínticas representadas en las fotografías sino edificaciones hechas con piedra. La perspectiva usada para la realización de las imágenes hace que la superposición de espacios, superficies y aberturas hagan dudar al espectador sobre la disposición real del espacio fotografiado sobreviniendo un laberinto visual.

MEDIDAS 40 X 40 cm

NÚMERO DE IMÁGENES: 18 (en progrès)

Copias 40 x 40 sobre papel 50 x 60

Paper Hahnemühlemat. Copia Giclée